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1. CORAZÓN DE ÁRBOL

* Texto y fotos para La Prensa sobre expo de Rolando Castellón  / pub. 31 Oct 2013.

http://www.laprensa.com.ni/2013/10/31/cultura/168117-corazon-arbol

 

Pisaba descalzo el barro que roza el vientre de la serpiente. Regresó a Granada -dicen- a hacer reliquias de arcilla y los desechos de un basurero, animará insectos con cactus, hojas y ramitas secas; extrañas formas de vida resurgirán del cartón. Tiene el don de la ausencia presente, y es que uno no entiende cómo lo desconocido puede a veces resultar familiar, no hay nada que comprender, ¿no basta acaso con la fascinación y el encantamiento? Salió de una historia alucinada, hecho con la esencia dadá de Rose Sélavy y nuestra mística originaria mesoamericana mezclada con los rituales occidentales y la polución industrial. Dicen que el arte es igual a la vida y que también el arte puede sanar–en este caso, con barro y cenizas-. En su obra extrañamente también se ve el chingaste de lo que fuimos y quedamos siendo después de todo esto que él mismo denomina la ¨era pos-colombina¨. Al final somos post todo y aquí sobrevivimos, y seguimos pasando por el inmenso colador global.

Rolando Castellón inaugura hoy miércoles a las 10 am un impresionante mural-instalación doble en el portal de la Casa de los Tres Mundos de Granada, y un segundo mural en el que combina instalación y fotografía en el auditorio de la misma institución. Ambas obras permanecerán un mes en exhibición como parte de una retrospectiva que se celebra a Rolando en el país entre Granada y Managua. Sus murales son también una suerte de performance que se alarga con los días en un ritual en cuya construcción invita a participar a todos los asistentes –niños preferiblemente-, diciendo luego que su participación ha sido como la de un fantasma director. Son obras que a pesar de lo grandioso transpiran humildad, no suficiencia y orgullo.

Por su condición cabalística y el cambio de era en los calendarios Azteca y Maya, el 2013 es un año muy importante para este artista internacionalmente conocido y –prácticamente- desconocido en su tierra. Contemporáneo de los primeros alumnos de Rodrigo Peñalba apenas tuvo dos encuentros con el maestro: uno en el que él lo confundió con un ladrón en la Escuela Nacional de Bellas Artes y el segundo cuando Rolando en su juventud le mostrara sus obras sin recibir ningún comentario de Peñalba. Castellón ha sido una especie de ¨artista para artistas¨ e interesados en las artes plásticas en su Nicaragua natal, un extraño en esta su tierra que ahora también –con el pasar del tiempo- ya es extraña para él. Pero él es nuestro así como nosotros suyos –. Migró a Costa Rica en su adolescencia y luego a San Francisco, California, donde se desarrolló plenamente, viviendo y siendo partícipe de una época intensa con la aparición de movimientos sociales que reivindicaban los derechos de los grupos latinoamericanos, chicanos y afro descendientes. Un problema de salud lo salvó de ser reclutado para la nefasta guerra de Viet Nam. Fundador de la Galería de la Raza y curador del afamado San Francisco Museum of Modern Art, finalmente en los noventa regresa a San José de Costa Rica -donde actualmente reside- para ser parte medular en la creación y funcionamiento de dos instituciones imprescindibles en el desarrollo de las artes regionales actualmente, tales como el Museo de Arte y Diseño Contemporáneo MADC y Teoré-Tica, organismos a los que se les debe parte sustancial de todo lo que emergió en el arte centroamericano en los últimos años.

Dicen que ha asistido vestido de CPF a sus exposiciones para confundirse con los espectadores, se hace llamar ¨Crus Alegría¨, ¨Moyocoyatzin¨ (el señor de las artes, el inventor de sí mismo) o simplemente ¨Moyo¨, ¨Crus Diablo Alegría¨, también le han dicho ¨Película¨ en su infancia. Tal pareciera que al final su alias es Rolando Castellón; Xipe-Tótec y el cambio de piel, algo que los nicas llevamos más dentro de nuestro ser de lo que pensamos: cuando Squier pasó por occidente narró la antigua devoción que por él se sentía en estas tierras del sol y el reptil. En cualquier caso todos los que escriben sobre Rolando cuentan esta anécdota de su constante cambio de nombres -13 en total dice él- e identidad sintiéndose siempre muy bandidos. El único bandido es él que sin maldad le toma el pelo siempre a todo el mundo.

Nos queda algo del mundo prehispánico que fuimos aunque todo haya sido brutalmente arrasado. Nos queda la tierra, que al arañarla nos muestra vestigios, tiestos, objetos extraños. Nos queda la intuición, una forma de pensamiento aplastada con el colonialismo. Hay que obedecer siempre a la intuición y no a la razón. En la magia, en el misterio, en lo incierto está el arte.

¿Cuántas veces puede matarse uno a sí mismo para seguir siendo uno? Este es el ejemplo de un artista que supo renovarse siendo siempre él mismo; no puede ser algo fácil, muchos suelen refugiarse en el lugar común de su propio éxito y se repiten para la eternidad. Rolando silencia ante todo a aquellos que afirman que ¨el arte actual no encuentra soporte en el dibujo o la pintura¨, que “las formas vigentes solo encuentran soporte en la tecnología¨, que “la herencia prehispánica no llega al lenguaje contemporáneo de las artes visuales¨.Vulgares mentiras. ¨Arte Contemporáneo¨ es una trillada expresión de la que se han apropiado el márquetin y las instituciones, que caen cada vez más en la vacuidad de su uso repetido. Partamos de la idea de que cada arte fue contemporáneo a su tiempo en sus búsquedas y registros, el ser contemporáneo es una cualidad intrínseca del arte. El reptil muda de piel en una acción dolorosa  y prolija. La obra de Rolando se renueva constantemente, sobre todo en esta etapa donde lo más importante se centra en el proceso y no en la pieza terminada.

Su obra tiene mucho que ver con la vida, pero por ello mismo también con la muerte, una realidad tan presente como la vida misma; rodeada de la misma ¨belleza¨ de la vida, la muerte es tan bella como la vida y ambas son parte de un proceso natural. La vida puede ser más sabia bajo la presencia de la muerte. En nuestra cultura el acercamiento a la muerte no es bien visto, la muerte se oculta, se teme; a diferencia de las culturas prehispánicas no vivimos con la presencia de la muerte como algo positivo. La vida en contacto con la muerte debería ser un elemento de empoderamiento, dualidad y oposición, como generador y organizador.

Si el mundo sueña, compartimos el sueño del mundo, si los animales y los árboles lo hacen, compartimos sus sueños. En los sueños, dicen los chamanes, hay una visión más profunda de la realidad y de ellos hay que traer el encanto hacia nuestras vidas. Las plantas tienen un espíritu, este es un principio fundamental de la religión de los pueblos originarios de América: ¨Tengo el corazón de árbol, y mi cuerpo tiene espinas como el pochote, como la ceiba, como el poró. No existe árbol sin tierra, no vive sin agua, sin aire.¨ RC +dA

“De pronto hemos venido a levantarnos del sueño;

sólo hemos venido a soñar,

no es verdad, no es verdad

que hemos venido a vivir en la tierra.

Hierba de primavera hemos venido a hacernos;

retoñar, reverdecer nuestro corazón;

flores son nuestros cuerpos,

algunas brotan, luego se marchitan.”

Cantares mexicanos.