CRÍTICA

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1. DE LA LEVEDAD DEL ARTE A LA PESANTEZ DEL GESTO 

Por Ernesto Calvo (Cuba) / 2010

En el panorama del arte actual, la condición cada vez más difuminada o inatrapable de algunas de sus propuestas –ese “estado gaseoso” al que se refiere el filósofo Yves Michaud- al parecer constituye una cierta garantía de exploración de potencialidades subversivas y una eventual posibilidad de navegar en las pragmáticas -y cínicas- aguas del arte contemporáneo, donde cualquier objeto o incluso gesto que conlleve a una materialidad cualquiera, puede convertirse en mediática y simbólica moneda de cambio curatorial, galerística o ferial.

Marcos Agudelo pertenece a una generación de jóvenes artistas de Centroamérica que se inserta en un panorama internacional a medio camino entre lo local y lo global ( “glocal”, al buen decir de Gerardo Mosquera), pero también forma parte un grupo de productores visuales que no han pasado por las estructuras muchas veces castrantes de las academias universitarias de “bellas artes”, conjugando más bien su formación e intereses relacionados a la arquitectura y el urbanismo, con otras inquietudes que poseen alcances o connotaciones históricas, políticas, sociales, antropológicas –entre otras- que trascienden lo meramente “estético”, aún sin prescindir de algunos de sus tics o giros necesarios.

A pesar de que en el panorama del arte centroamericano actual, parte del debate continúa centrándose en la pertinencia o legitimidad de unos supuestos medios y lenguajes “tradicionales” versus “contemporáneos”, esta discusión se vuelve cada vez más insulsa –y anodina- para dar lugar más bien a la mucho más estimu¬lante (creo), de cómo esos productores visuales se insertan en un panorama internacional, pero a la vez interactúan con problemáticas locales de una manera profesional, ética, consecuente, y no condicionados desde lo que se demanda o espera de ellos/as en los circuitos hegemónicos o mainstream artísticos. En ese sentido, Marcos Agudelo se encuentra hoy en un privilegiado estatus de visibilidad y legitimación regionales, aunque todavía no ha dado el arriesgado y muchas veces coartante salto hacia lo “glocal”, lo cual lo sitúa –pienso- en un ventajoso momento para explorar sus inquietudes y desarrollar sus ideas con una cierta libertad y sosiego autocrítico. Así, es llamativo que en algunas de sus piezas más interesantes, aunque explora el ámbito de lo objetual, Agudelo no se inscribe dentro de ciertas tendencias neo-esculturales que, entre lo lúdico y lo irónico, lo kitsch y el “buen hacer” (al modo en que fue institucionalizado en Centroamérica por artistas como Priscilla Monge o Darío Escobar), tiene en la actualidad demasiados epígonos, casi siempre con más artilugios formales que sustancia expresiva. De tal modo, sorprendentes propuestas como La virgen de la bolsa (2006), reconocida en la 2da muestra centroamericana de Arte Emergente del Museo de Arte y Diseño Contemporáneo de Costa Rica, hace una sugerente vuelta de tuerca al omnipresente ready made duchampiano, situándolo entre creencias populares y mística religiosa, pero a la vez inscribiéndolo como un gesto que se coloca -justamente- en las antípodas de una objetualidad en apariencia transgresora, pero se haya presta a la fetichización museal o el consumo galerístico. Esa ambigua y precaria condición objetual, algo cercana a lo que Rosalind Krauss ha llamado “campo expandido” de la escultura –esa que estaría en todas y ninguna parte- se deja entrever de modo muy diferente en una pieza como El verbo (2008): un pedazo de carne de res donde el texto del título, inscrito con un cuchillo y de reminiscencias lingüístico- conceptuales, pero a la vez de connotaciones bíblicas, actúa como paródico revulsivo dentro del -alucinante- debate acerca del “aborto terapéutico” en Nicaragua, bendecido a partes iguales por la iglesia católica y su nuevo aliado, el pos-sandinismo “rosa” de esta última presidencia de Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo. Pero ese rejuego expansivo-subversivo con respecto a lo escultórico se encuentra además, y de manera mucho más radical, en las propuestas fotográficas Vietnam escultura social (2007), realizadas por Agudelo mientras hacia una estancia de estudios en Vietnam, donde se acerca y a la vez contrapuntea, tanto en sus intenciones como en sus eventuales significados, con lúdicos gestos entre lo fotográfico, lo escultórico y lo performativo, como los de Gilbert & George -por ejemplo- o más cercano al entorno nicaraguense, con la serie fotográfica Auras de guerra, de su compatriota Ernesto Salmerón. Esta difusa aunque potente condición objetual se expresa, igualmente, en piezas como Desintegración centroamericana (2007), donde la precariedad del material y la factura misma, resultan metáforas significantes de un contexto regional -político, social, cultural, humano- tanto histórico como contemporáneo, signado por la fragmentación y el aislamiento. Por otro lado, en el sui generis y excéntrico contexto político nicaragüense actual, donde antiguos y encarnizados contendientes son hoy pragmáticos y cercanos aliados, ha provocado confrontativas piezas como Rose c´est la vie (Sandino en rosa) (2008), irónica apropiación de las más recientes versiones light de Sandino; o la performance pictórica The electric Ladyland(2008), por supuesto dedicada a la poderosa Primera Dama nicaragüense y su mediática campaña “rosa” pos-sandinista. Tal vez por eso, en una poética aunque radical performance reciente -Quema lo que has amado, adora lo que has quemado. Las revoluciones son como las quemaduras, te hacen arder por un rato, luego solo te quedan las quemaduras (2009)- una mano en llamas de Agudelo frente al Palacio del Congreso de Nicaragua, recuerda esa incisiva reflexión de Francois Lyotard acerca del fenómeno de las “revoluciones” modernas, como fuentes privilegiadas de un “entusiasmo” irracional, desbordado aunque efímero, cuyo destino final, casi siempre macabro, es destrozar sus propias utopías y devorar a sus propios hijos.

No es casual, entonces, que Agudelo haya acudido a la reinstalación de una memoria “otra”, casi siempre olvidada o relegada por la Historia con mayúsculas (esa del poder de turno), en tanto efectivo modo de confrontarse con la ambivalente condición del documento histórico y sus inevitables (ab)usos: esos que visibilizan o rescatan, pero también los que silencian y ocultan. Tal vez por eso, sus intervenciones públicas Entierro / Amnesiópolis (2005), o la ganadora del premio de la Bienal Centroamericana, A la tumba perdida de Andrés Castro, los héroes sin tumba de Nicaragua (2008), donde instala en sitios públicos, de forma sutil, efímera aunque potente, a personajes anónimos relegados por las narrativas del poder, para reinscribirlos en la memoria y el imaginario colectivos, no resultan solo un desplazamiento (también escultórico, objetual) de los usos de la estatuaria pública y sus retóricas políticas o simbólicas (como bien expuso el jurado de la bienal); sino además se convierten en un radical gesto que pone en entredicho la aparente condición “neutra” del documento, e incluso su materialidad misma, para reactivarlo desde una potencialidad microfísica, micropolítica e imaginaria, siempre voluble y cambiante (tal como lo han propusieron, entre otros, Michel Foucault, Gilles Deleuze y Felix Guattari), pero sin perder por ello una cierta condición “estética” que, como bien afirma Jacques Rancière al referirse a la complementariedad tensional de lo político y lo estético en el régimen actual del arte, potencia esos gestos como devenir efímero antes que inscripción permanente.

Finalmente, quisiera terminar este escrito aludiendo a otra pieza de Agudelo, que denota ese desplazamiento hacia lo anónimo y efímero en el arte, con connotaciones políticas -y humanas. En su video Canda (2006), a partir de una pequeña imagen que apenas se insinúa, resultamos protagonistas nuevamente, “testigos” impasibles del descuartizamiento de una persona -Natividad Canda- por unos perros rottwelier en Costa Rica. Este hecho fue también el que provocó, como punto de partida, la luego mediática y escandalosa Exposición n. 1, de Guillermo Vargas (Habacuc). No obstante, si Habacuc recurrió a la estrategia de la supuesta muerte “real” de un perro como metáfora de reflexión y denuncia, lo cual se convirtió -previsiblemente- en el gran motivo de la discordia, en el caso de Agudelo su apropiación del hecho quedó en los intersticios de unas imágenes minúsculas y casi imperceptibles, que adquieren su potencial de inquietud y desasosiego en el momento que confrontamos la levedad de una imagen terrible, sangrienta (esa que Jean Baudrillard definió como “hiperreal”: que vemos y hasta disfrutamos morbosamente a diario en nuestra televisión o internet), con la pesantez de esa otra que esconde, mucho más allá de lo visible, lo que George Didi-Huberman afirma, en Imágenes pese a todo, que no puede ser mostrado…

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2. “A LA TUMBA PERDIDA…” Sobre la obra de Marcos Agudelo expuesta en la Bienal de Arte

Por Porfirio García Romano, para el diario La Prensa / Jun 2013

Con sus 35 años la obra plástica de Marcos Agudelo Builes representa a Nicaragua en el Pabellón Latinoamericano en el  Arsenal durante la 55 edición de la más importante expo de arte del mundo la Bienal de Venecia en Italia (2013). Arquitecto de la Facultad de Arquitectura de  la Universidad Nacional de Ingeniería de Managua (1995-1999), Marcos Agudelo tiene premios importantes regionales, entre ellos el Primer Premio de la Sexta Bienal de Artes Visuales del Istmo Centroamericano en el 2008.

El Pabellón América Latina-IILA (Pabellón del Instituto Ítalo-Latino Americano), el sitio donde expusiera la obra de Nicaragua y que ubica el conjunto de obras de artistas latinoamericanos se denomina El Atlas del Imperio , haciendo alusión a un escrito corto de Jorge Luis Borges: Del rigor en la ciencia , que refiere lo desmesurado de nuestras latitudes de nuestro espacio poscolonial, la dificultad de entendernos versus la necesidad de comunicarnos en nuestras extensiones: “En aquel Imperio, el Arte de la Cartografía logró tal Perfección que el Mapa de una sola Provincia ocupaba toda una Ciudad, y el Mapa del Imperio, toda una Provincia. Con el tiempo, estos Mapas Desmesurados no satisficieron y los Colegios de Cartógrafos levantaron un Mapa del Imperio, que tenía el Tamaño del Imperio y coincidía puntualmente con él. Menos Adictas al Estudio de la Cartografía, las Generaciones Siguientes entendieron que ese dilatado Mapa era Inútil y no sin Impiedad lo entregaron a las Inclemencias del Sol y los Inviernos. En los Desiertos del Oeste perduran despedazadas Ruinas del Mapa, habitadas por Animales y por Mendigos; en todo el País no hay otra reliquia de las Disciplinas Geográficas”.

El Atlas del Imperio , la exposición, curada por Alfons Hug y Paz Guevara (co-curadora); se inauguró este 31 de mayo en el prestigioso espacio del Isolotto dell’Arsenale en el ámbito de la 55 Bienal con gran éxito de público y crítica. El concepto encierra toda una extensión ignota y salvaje al mismo tiempo que civilizada donde los latinoamericanos, pertenecientes históricamente al gran imperio español, hoy nos sorprendemos de nuestro quehacer en la creación de conceptos, acciones, procesos y presentaciones artísticas que enseñan nuestra inagotable forma de hacer y entender el arte.

El espacio del Isolotto dell’Arsenale, donde se expone El Atlas del Imperio , ha sido transformado en un atlas imaginario en el que el arte latinoamericano y europeo dialogan y se confrontan, con un impacto de enriquecimiento recíproco de identidades culturales. L’Arsenale di Venezia parte de la sede de la Bienal, es una muy buena parte de la ciudad de la isla y fue el corazón de la industria de la construcción naval veneciano del siglo XII .

El tema El Atlas del Imperio —refiere el informe de la Bienal— es una exploración de nuevos aspectos geopolíticos del arte contemporáneo, con el fin de impulsar valiosas experiencias de conocimiento recíproco entre artistas latinoamericanos y europeos. En el Pabellón América Latina-IILA reflexionan sobre este tema los artistas de Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Cuba, Chile, El Salvador, Nicaragua, Perú, República Dominicana, Uruguay, República Bolivariana de Venezuela, Italia y Alemania.

La exposición es también una manera de mostrar “la diversidad cultural y artística de Latinoamérica, pero también hay temas recurrentes como la historia colonial que aparece en algunas obras, la herencia indígena, la transformación barroca y su iconografía o la cultura andina de muchos países”, explicó el curador Alfons Hug.

Entre los diferentes países y como parte de El Atlas del Imperio se presentó Nicaragua con la obra intitulada A la tumba perdida de Andrés Castro los héroes sin tumba de Nicaragua , de Marcos Agudelo Builes. Una obra en la que a simple vista se conjuga una piedra y un aparato, un Ipod, para ver continuamente un vídeo de un minuto, que machaca con sutileza la dedicatoria intencionada pero equivocada de muchos de nuestros monumentos, sin menoscabo de la propaganda pública y la ineficacia denunciada por el artista, para dirigir un verdadero homenaje a quien sí se lo merece.

En la obra A la tumba perdida? la propuesta artística resumida en lo intencional completada con recursos milenarios como la exposición de una simple piedra y un objeto tecnológico para transmitir imágenes en movimiento, un vídeo; va el aporte del arte político intencional sin caer en lo panfletario, sobre todo por el uso del sigilo y la insinuación, la pertinencia en el manejo de la técnica por el autor contra el espejismo encantado de lo contemporáneo.

Lo anterior lo confirmamos con las propias palabras de Marcos Agudelo: “Yo prefiero las sutilezas, me interesa la autonegación como condición para existir y cuánto de ello asumimos como individuos, como seres sociales o como cultura, por paradójico que suene, yo al mismo tiempo lo cuestiono”.

“Me preocupa la representación, problema fundamental de las artes y común al pensamiento —sigue declarando Agudelo—: He denominado ‘videobjetos’ a ensamblajes entre objetos y pequeños reproductores de vídeo en MP4, videoinstalaciones que presentan objetos y acciones registradas con ellos mismos para convertir la memoria en registro y, a su vez, en documento palpable”.

“Paradójicamente son documentos que se autoniegan, deconstruyen el evento que atestiguan, son antimonumentos de la historia, antiestatuas. Cuestionan la construcción ultrajada del nacionalismo y la identidad; la Patria y sus héroes sin gloria, ni recuerdo, ni tumba”.

“También sus héroes mutados en superhéroes, deformados, agigantados por las proyecciones del presente hacia el pasado, esa morbosa necesidad del presente de justificarse ‘construyendo un pasado adornado con todas sus plumas’ como dijera Carlos Martínez Rivas. Cultura, arte y realidad son, en buena medida, una construcción mental moldeada y pervertida por el poder y la dominación”, argumenta Agudelo Builes.

El pabellón del Instituto Italo-Latino Americano (IILA) de la Bienal de Venecia, que quedó inaugurado, es una gran oportunidad para contemplar un diálogo entre el arte contemporáneo de varios países de América Latina y Europa. Hasta el 24 de noviembre, el público podrá visitar la Bienal de Arte veneciana, que en esta 55 edición ha dado mucho espacio al arte latinoamericano, tanto en los pabellones nacionales como en las exposiciones individuales.

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3. MARCOS AGUDELO. HISTORIA(S) DE UNA REGIÓN 

Por Daniel Garza-Usabiaga (México), para la revista EXIT-Express (España) / 2011

La producción de Marcos Agudelo analiza la historia reciente de Nicaragua, principalmente desde el final de la revolución sandinista a finales de los 70. Aunque sus investigaciones se desarrollan en un ámbito local, los resultados pueden relacionarse con un escenario regional. Ejemplo de esto es la manipulación instrumental de la historia con fines políticos, una experiencia común a lo largo de América Latina. Actualmente, gran parte de los países de la región también comparten una condición económica semejante en la que se alienta la migración y se favorece un tipo de producción industrial como estrategia de desarrollo.

En relación a sus proyectos de revisión histórica, Agudelo pone especial atención al espacio público. Amnesiópolis (2004), por ejemplo, es un video grabado en la plaza de la República en Managua, sitio emblemático para la congragación de los sandinistas desde que celebraron ahí, en 1979, la victoria de la revolución. En 1999 el expresidente Arnoldo Alemán –el mandatario más hostil al sandinismo que ha tenido el país- remodeló la plaza con una fuente musical y áreas verdes que cancelaron su función como espacio de concentración. En el video, Agudelo sostiene la fotografía tomada por Susan Meiselas del día de la victoria sandinista, con la Plaza llena de gente celebrando y festejando al grupo armado, que se transporta en una tanqueta. La fotografía es colocada dentro de un frasco y, posteriormente, sepultada en las nuevas áreas verdes de la plaza. La obra pone en manifiesto la maleabilidad del espacio público con el fin de producir nuevos significados, mientras otros son cancelados. La acción, por otro lado, parece marcar un final; más concretamente, el de una serie de ideales sociales progresistas en una época caracterizada por una administración neoliberal.

Agudelo también ha desarrollado una serie de piezas –ensamblajes de objetos y reproductores de MP4- donde desarrolla este tipo de reflexión histórica. Denominados como ¨video-objetos¨, los trabajos presentan objetos de fácil asociación con formas de levantamiento popular, como piedras o fuego. El reproductor de video presenta cómo ese mismo objeto se entierra, a la manera de Amnesiopolis, en algún punto de la ciudad. De esta forma, estas piezas funcionan como antimonumentos, no solo por su escala y carácter ordinario sino también por la forma en la que cancelan los posibles significados de los objetos. A la llama de la patria, a los restos sin sepulcro conocido de Rafaela Herrera; a los héroes sin tumba de Nicaragua (2009) es una pieza que se compone de un tanque de gas que mantiene una llama prendida y un reproductor de video. El título hace referencia a la batalla de río San Juan, en la que Rafaela Herrera quemó embarcaciones enemigas. Dentro de ese contexto, el fuego es símbolo de lucha y autodeterminación. En el video, Agudelo sostiene una antorcha en una de las glorietas de Managua para luego sepultarla en el terreno. Las glorietas de Managua, características de su razado urbano, se han convertido desde hace unos años en el escaparate de grandes estructuras que sirven para montar árboles de navidad. Rosario Murillo, esposa del presidente Daniel Ortega, es la autora de este proyecto que se mantiene aún después de las fiestas navideñas. La presencia de estos elementos navideños en una ciudad tropical a lo largo del año evidencia las diferencias entre el actual gobierno sandinista y el que surgió como resultado de la revolución. El contraste, también, es entre dos momentos históricos; el actual incapaz de escapar a un modelo económico caracterizado por un feroz neoliberalismo. Agudelo subraya estas diferencias al enterrar la antorcha frente a un árbol de navidad.

Desintegración centroamericana (2007 y 2008) es el título de dos piezas hechas a partir de mapas de la región. En la primera, el mapa es cortado en tiras y luego reensamblado a la amnera de un tejido. La imagen se vuelve difusa y desaparecen las fronteras entre los estados. Se trata en esencia, de un mapa de la migración en una región caracterizada por un constante flujo de personas. La segunda, por su parte, es una cartografía inventada utilizando una máquina de coser y presenta una región unida por las fábricas de ropa, convertidas ahora en modelo del desarrollo industrial latinoamericano.

Ellos (2009) es una intervención pública que también se relaciona con estos temas. En este proyecto Agudelo cubrió las escaleras de acceso al centro comercial más exclusivo de Managua con ¨ropa de paca¨ (prendas de segunda mano que se venden por kilo en los EE.UU. para luego ser revendidas en Latinoamérica). La intervención puede ser leída como una representación de la estratificación y la separación social en la región al confrontar dos ciclos de la mercancía: la ropa nueva y la de segunda mano, cada una accesible para un determinado grupo socioeconómico. Sin embargo, el tránsito de la ropa también puede representar el proceso de migración de las personas si se tiene en cuenta que muchas de las prendas podrían haberse originado en una de las fábricas locales para luego ser llevadas a los EE.UU. sólo para regresar, como mercancías nuevas o usadas, a la región.

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4. “A LOS HÉROES” 

Por Martha Leonor González, para el diario La Prensa / Jun 2013

Marcos Agudelo representó a Nicaragua en la 55 edición de la Bienal de Venecia hace unas semanas. Su obra A la tumba perdida de Andrés Castro, a los héroes sin tumba de Nicaragua , representada por una instalación vídeo objeto de una roca adaptada a un iPod, estuvo en exhibición en el pabellón del Instituto Italo Latino Americano (IILA).

La obra de Agudelo que convoca la memoria sobre la tumba perdida de Andrés Castro, héroe nicaragüense, formó parte de un diálogo entre el arte contemporáneo de varios países de América Latina y Europa. Agudelo, quien también es arquitecto, manifestó que recibió muchos comentarios sobre la pieza en exhibición. “Me llena mucho el que la gente se detenga a ver y sentir una obra, y que luego se tome un tiempo para comentarla o discutirla. Sobre todo mucha gente joven se mostró muy interesada en la pieza”.

¿Qué quiso decir a la gente con un iPod y una piedra, una fusión extraña para presentarla como arte?

El objeto, no es tan extraño en el arte actual, de hecho creo que es algo ya muy visto, muy presentado incluso en Nicaragua también por otros artistas desde los años ochenta. También en la idea de presentar memoria y documento simultáneamente en la pieza, al integrar un performance en el vídeo que reproduce el iPod y al mismo tiempo mostrar como documento la piedra misma que aparece en el vídeo. Ahora, la obra no es simple y llanamente un iPod con una piedra, el vídeo del iPod muestra una acción, en ella unas manos entierran una piedra en un lugar incógnito del centro de Managua, creo que ello conlleva una carga simbólica al aludir a símbolos nacionalistas.  Al final como dicen las obras las entienden tres gatos —o tal vez no, creo que la gente joven y la gente sencilla de a pie entienden mejor el arte actual que los “entendidos” en la materia—, la mía no es una labor didáctica y no estoy preocupado por eso, ¿por qué a las artes plásticas le exigen la facilidad de lectura al contrario de lo que sucede con la ciencia?, ¿acaso entendemos todos los textos científicos que tratamos de leer?, lo mismo sucede con el arte, hay que tener una cultura previa para poder entenderlo o hay que estar más informado de lo que se hace o sucede. El arte no es un entretenimiento llano como el de ir al cine a ver la película de moda mientras se comen unas palomitas de maíz o un perro caliente —aunque hay un tipo de arte que tiene esa tendencia—.

En el 2008, presentó la obra que alude en esta frase: “A la tumba perdida de Andrés Castro, a los héroes sin tumba de Nicaragua”, ¿qué quiere reiterar?

Nada. Me pidieron exactamente esa obra hecha en el 2008 los curadores de la muestra que se exhibe en este instante en el Pabellón Latinoamericano de la 55 Bienal de Venecia en Italia: Alfons Hug y Paz Guevara. Por alguna razón se enteraron de mi obra y mi pieza y les pareció oportuno incluirla en esta muestra: El Atlas del Imperio , aludiendo a un texto de Jorge Luis Borges que trata sobre el colonialismo europeo en Latinoamérica y cómo nuestro continente en buena medida ha sido el resultado de una creación forzada del imperialismo occidental. Creo que mi pieza específicamente no ha perdido vigencia, sobre todo por su mensaje, y por el contrario creo se ha consolidado en su idea con el pasar de los años, fundamentándose en el presente y el pasado de nuestra historia. Hablo de héroes y tumbas, de una gloria que solo existe en el panfleto en función de su utilidad, una historia tan vivida en toda Latinoamérica, ¿Sabe usted por casualidad dónde se encuentran los restos mortales de nuestro héroe nacional Andrés Castro o de alguien que pudiera darnos una pista de su paradero exacto —y que no sea como el caso de Juan Santamaría cuando supuestamente encontraron sus restos en Rivas—?

¿Representa la historia y los conflictos de un país, la piedra con el iPod o una forma de negar la historia?

Si quien ve la obra ve que representa o no la historia del país no depende en absoluto de mí, eso depende del espectador. No cuestiono el vehículo de la idea de mi obra, en el momento en que hice la pieza —como ya dije— no me interesaba recurrir a fórmulas ni técnicas ya vistas y supertrilladas, al contrario me interesaba más la innovación. Me preocupa más discutir sobre la idea de un nacionalismo mediatizado, dramatizado y proyectado según las necesidades del poder de turno a eso me refiero con mi trabajo, mucha gente lo ve pero eso no es un problema, no creo piezas en función de complacer a nadie.

¿Hay una nueva geopolítica del arte contemporáneo, cabe su obra participante?

Supongo que habla de cómo la geopolítica nos hace ver que los centros hegemónicos del arte son casualmente los centros hegemónicos de los grandes imperios económicos, que a su vez han venido siendo los centros rectores de la cultura ya como una tradición; esto en un mundo donde casualmente también las colonias de esos imperios coinciden con las de las periferias del arte. “El culto y civilizado ciudadano occidental contra el ignorante y salvaje nativo tropical” por ejemplo, es un estereotipo tristemente propagado por el colonialismo. En el arte internacional creo que con el tiempo las zonas periféricas han venido ganando participación en espacios o muestras globales, así cada vez más, se sabe del arte que se produce en África o América Latina, esta Bienal de Venecia puede ser una reiteración de ello, de alguna forma al visitar la muestra se nota con entusiasmo la presencia importante de artistas de África y Latino américa, puedo citar los ejemplos del artista brasileño Arthur Bispo do Rosario y del pabellón de Angola que en esta edición ganó el León de Oro. No creo que la calidad sea necesariamente el problema de los protagonismos, sino es el discurso global, las voces más escuchadas son las de las economías rectoras, arte y cultura son en buena medida un resultado de la dominación, siendo una construcción mental moldeada y prefabricada por el poder para extender su perpetuidad en nuestras cabezas.

¿Han cambiado los conceptos de arte y cómo los asume en la actualidad?

El arte cambia constantemente y cuando lo deje de hacer dejará de existir porque dejará de explorar y de cuestionar, el arte es un reto y un goce cuando se descifra, porque buena parte de su materia está en el misterio y la novedad. Cuando el arte cae en fórmulas y se repite, muere.

La pieza es notable, en palabras del jurado, porque “revierte las convenciones de la estatuaria pública para convertirse en un efectivo agente para repensar la historia”. 

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5. LA BELLEZA NO ES PARA TODOS 

Por Francisco Ruiz Udiel, para la revista Carátula (Centroamérica) / 2010

Filósofo radical fue el español José Ortega y Gasett (1883 –1953), quien se apasionó por el arte joven a inicios de los años veinte del siglo pasado. Escribió con ironía y humor cuando expresó en su ensayo La deshumanización del arte, que con los jóvenes había dos opciones: fusilarlos o esforzarse en comprenderlos. Él eligió lo segundo.

Para entonces destacó las tendencias conexas del nuevo estilo artístico, entre ellas, la deshumanización del arte, la esencial ironía y la no trascendencia de la obra. En su principal crítica acerca de la estética, se planteó la realidad concreta de un objeto contemplado.

En primera instancia, el objeto que el individuo observa es un concepto, una idea o imagen; para dar a conocer su verdadera intimidad se debe anular la realidad objetiva que posee y transfórmala en algo nuevo. Como herramienta propone usar la metáfora, que etimológicamente indica “la posición de una cosa en el lugar de otra”. Es decir, que se transfiere un valor esencial a aquello que vemos. Antes es necesario aniquilar sus atributos originales para dotarlo de una “nueva cualidad delicadísima que le presta carácter de belleza”. Lo que se busca aquí es generar perspectiva y dar relieve a los elementos ordinarios que de manera constante desatendemos. Lo tradicionalmente “humano” es concebir la realidad desde una sola óptica, con el proceso de “deshumanización” esa realidad se vuelve divergente y le brinda al individuo otras posibilidades de elegir.

Estos aspectos suelen ser tan subjetivos, y resulta un poco complicado intentar explicarlos. Por tal razón, traigo a colación la obra titulada Ellos del artista Marcos Agudelo, la cual consintió en una escalinata de 600 metros cuadrados cubierta de ropa. El propósito fue intervenir el espacio arquitectónico (Galerías Santo Domingo de Managua) y el elemento clave fue la ropa como alegoría del cuerpo humano.
Lo que Marcos vio inicialmente fue una escalinata, el objeto concreto y árido como tal. Luego decidió transgredir esa realidad y volverla objeto estético (o metafórico). Para él, aquello contemplado dejó de ser, le anuló por completo sus atributos originales y lo dotó de una nueva sensibilidad. Algunos espectadores sólo vieron ropa, otros no entendieron y opinaron que no les gustaba. Al respecto anotaría Ortega y Gasset que no se trata de que a la mayoría del público no le guste la obra de arte joven y a la minoría sí. Lo que sucede es que la mayoría, la masa, no la entiende.

Sin embargo, entre los transeúntes hubo alguien que se detuvo y recordó la imagen de un río por donde quizá hubo náufragos. Sea cual fuera la explicación de la intervención, lo que sí es notable es que la visión última aseguró a aquel individuo el máximo goce estético, el cual está reservado para unos y vedado a otros, pero nunca para quienes tengan el privilegio de conocer este libro que busca indagar y debatir acerca de la belleza.

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6. ¿ARTE = ROPA TIRADA POR EL MALL? 

Por Arturo Wallace, para revista La Brújula / Nov 2009

Si te asomaste el martes 10 de noviembre por Galerías Santo Domingo seguramente viste los montones de ropa usada tirada en las entradas al mall. Era una de las obras participantes en la VII Bienal de Artes Visuales de la Fundación Ortiz-Gurdián. Su autor, Marcos Agudelo, nos explica de qué va.

Empezó en 1997 como una actividad centrada en la pintura para, a partir del 2001, darle espacio a todo el espectro de las artes visuales. Y a partir de esta, su séptima edición, en la Bienal de Artes Visuales de la Fundación Ortiz-Gurdián también pueden participar obras realizadas en cualquier espacio de la ciudad.

Marcos Agudelo Builes (21 agosto 1978) aprovechó la oportunidad para “intervenir” el centro comercial Galerías Santo Domingo, regando ropa usada por los diferentes accesos del local. Se trató, en la descripción del propio Agudelo “de una instalación gigantesca, dónde la clave está en que el objeto se encuentra fuera de su contexto normal”. “Mil 800 piezas de ropa tirada en los accesos de un mall buscan la poesía de una imagen fuera de su contexto normal” explicó el artista, quien considera que su intervención también tiene “algo de cinematográfica”, “La ropa tiene una asociación inevitable con el cuerpo humano, la idea de descontextualizar la ropa y asociarla a la arquitectura del edifico busca provocar una imagen con nuevos significados” dijo. “También al hacer que el espectador sea parte del proyecto, porque inevitablemente todo el que pretenda acceder al edifico por sus entradas principales deberá hacerlo sobre la piezas tiradas en el suelo” continuó. (Nota: La ropa fue alquilada en una tienda de vestuario de segunda mano, a la que fue devuelta una vez completada la intervención).

Pero ¿califica esto como arte? Para Agudelo “el arte existirá en quién lo perciba, en quién se sienta afectado por la obra. Si no te dice nada el trabajo, entonces no hay nada” sostiene. A Bismarck Ríos, de visita por el centro comercial durante las primeras horas de la intervención, la instalación le sugiere la idea de que la sociedad nicaragüense “está a la intemperie, a la merced del viento y del sol”. ¿Era ese el mensaje de la obra? “No soy un activista de ningún tipo, y mucho menos un moralista” aclara Agudelo. “Y describir la pieza sería como matarla. Prefiero sugerirla”.

“Cuando el Arte de Repite, Muere”

Buena parte de la gente que a diario transita por Galerías Santo Domingo probablemente no pensará en la ropa tirada por las escaleras como algo que merezca el calificativo de artístico. Y seguramente lo mismo también podría aplicarse a otras obras de la bienal. “No creo que el arte deba ser para iniciados, y en lo personal no me interesa hablar en claves para una cuanta gente. Pero tampoco recurrir a fórmulas ya vistas para complacer a más espectadores” sostiene Agudelo, ganador el año pasado de la VI Bienal de Artes Visuales del Itsmo Centroamericano. “Yo creo que el problema es más bien una cuestión de actitud, de desapegarte de todo aquello que tenés asumido como arte y asumir formas diferentes de búsqueda. Y creo que con el tiempo la gente cada vez más acepta nuevas formas de exploración en el arte, que a final de cuentas tiene en lo novedoso uno de sus objetivos. Porque cuando el arte se repite y repite, muere”. Agudelo pone como ejemplo la corriente impresionista, que en su época fue objeto de escándalo y hoy en día tiene una aceptación generalizada. “Sin embargo no tiene mucho sentido ya seguir pintando como los impresionistas porque creo que ya queda poco que decir en ese tema”. Según este arquitecto de formación, quien está participando por tercera vez en la Bienal de la Fundación Ortiz-Gurdián, un problema es que en Nicaragua apenas se empiezan a explorar formas artísticas como el arte objeto o el performance. “Y desafortunadamente también vivimos en un país lleno de carencias y el apoyo al arte es una de ellas. Los artistas tienen que ingeniárselas ya para producir, entonces más allá de eso es difícil encontrar espacios dónde interactuar, exponer o cultivarte”. “Yo admiro profundamente a este país que no se cómo siempre ha sacado gente buena en todas las artes. Pero casi que creo en el principio de la generación espontánea” sostiene Agudelo, para quien la Bienal es, hasta el momento “el único evento que acredita a los artistas que hablan con un lenguaje contemporáneo en las artes visuales” en Nicaragua. “Artistas, estado y empresa privada deberían hacer más al respecto. Pero es de admirar el esfuerzo de la Fundación Ortiz-Gurdián” sostiene Agudelo, quien en esta edición estará además participando con una segunda obra que él mismo define como un “anti monumento”.

Nacionalismo Manipulado

“Es una obra que transgrede la idea de la estatuaria común, que se niega a sí misma (por absurdo que suene): una video-instalación llamada: “A la llama de la patria, a los restos sin sepulcro conocido de Rafaela Herrera, a los héroes sin tumba de Nicaragua” explica. “Es parte de una serie de trabajos que he venido desarrollando desde hace un año ya, en los que cuestiono entre otras cosas la construcción y manipulación del nacionalismo y sus símbolos identitarios desde el poder, así como la idea anestesiada que tenemos de la patria” explica. Precisamente, Agudelo reconoce en “las perversiones sociales” la base de buena parte de su obra: “aquello que asumimos muchas veces como normal, pero que en el fondo no es más que una construcción mental asumida por generaciones o una aberración de la cultura”. Mientras, a nivel de medios, declara una preferencia por “el arte conceptual, el minimalismo, la instalación y el objeto, aunque también he hecho video y algo de pintura” explica. “Como arquitecto me apasiona la arquitectura sostenible –en la cual me estoy doctorando en Barcelona- y en ella la construcción con bambú, aunque desgraciadamente se ha hecho nada productivo en Nicaragua al respecto”.

¿Y su método de trabajo? “Normalmente no busco nada, las cosas aparecen por sí solas… Lo que si trato de hacer es trabajar -aunque a veces la arquitectura me acapara y no puedo hacer otras cosas- porque del trabajo nacen los proyectos, no de una “inspiración” que realmente no existe, salvo raras excepciones. Y cuando aparece normalmente viene ligada a un esfuerzo”. “En general trato maniáticamente de ser lo más simple y sencillo que pueda para transmitir un mensaje con contenido. Me gusta estar al tanto de lo que se hace y se ha hecho en el arte, la tecnología nos absorbe y ello también afecta al arte -no se puede ser inconsciente de ello-, la preocupación medioambiental también es un punto que me preocupa –más como arquitecto- y la condición humana cómo he comentado en otras ocasiones”. Parte de la obra de Marcos se puede encontrar en El Museo de Diseño y Arte Contemporáneo de San José de Costa Rica (MADC) o como parte de la colección de la Fundación Ortiz-Gurdián en Nicaragua. “En Internet se puede encontrar algo, aunque muy poco. Pero en breve espero publicar una página web con una selección de mis trabajos y algo de lo que sobre ellos se ha escrito. Esto paralelo a una exposición que pretendo realizar el año entrante” anuncia. Pero por lo pronto, para ver lo más reciente de su obra, así como el trabajo de los otros 14 artistas que fueron seleccionados para participar en la séptima edición del que ya es el evento sobre artes visuales más importante del país (y uno de los principales de Centro América), date una vuelta por el Palacio Nacional de la Cultura a partir de este jueves 12 de Noviembre: la Bienal de la Fundación Ortiz-Gurdián.

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7. BOLTANSKI´S CLOTHES LEAVE AGUDELO OUT IN THE COLD

Marisa Mazria Katz, The Art Newspaper (New York) / 2010

Plans to bring to New York Nicaraguan artista Marcos Agudelo´s site-specific work Ellos (above, left), which consists of thousands of used clothes scattered in a single location, have been abandoned upon the announcement Christian Boltanski´s No Man´s Land will head to the Armory this May. Part of the New York Armory´s annual commissioning program, Boltanski´s work will fill the 55,000 sq.ft Wade Thompson Drill Hall with ¨thousands of pieces of discarded clothing and a soundtrack of reverberating heartbeats¨. No Man´s Land is a ¨companion piece¨ to Personnes (below, left), a similar project first featured in Paris´s Gran Palais for the 2010 Monumenta.

Agudelo began using textiles in a 2005 competition for emerging artists at Costa Rica´s Museo de Arte y Diseño Contemporáneo, for wich he took home the top prize. The 31-year-old artist then went on to win first place at the 2008 Central American Biennial (CAB) in Honduras for his piece ¨A la Tumba Perdida de Andrés Castro, a los Héroes Sin Tumba de Nicaragua¨ , 2008, wich also incorporated used clothes. On the heels of his Honduras win, he was asked to represent his native Nicaragua in the 2010 CAB in Panama. Agudelo´s Ellos was selected for the 2010 CAB after the event´s jurors were submitted images of its first configuration at Nicaragua´s 2009 Bienal de Artes Visuales. It was at that time the artist scattered used clothes shipped in large quantities from the United States to Nicaragua across the entrance of a high-end mall in capital Managua.

¨The piece was really good,¨ said Elvis Fuentes, jury member of the 2010 CAB biennial and curator for the El Museo del Barrio, who was in discussion with Agudelo to possibly bring Ellos to New York´s El Museo´s Biennial ¨The (S) Files¨ from June to August, 2011.

But the talks came to halt upon discovering the similarity to Boltanski´s No Man´s Land. ¨We were planning somehow to bring the piece here, but that doesn´t make any sense now¨ said Fuentes.

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8. USTEDES NOSOTROS / JÓVENES ARTISTAS IBEROAMERICANOS 

Por Luisa Fuentes Guaza (España) / 2010

Agudelo encarna la transdisciplinariedad propia de nuestro tiempo desde su currículum hasta las técnicas que componen su trabajo y que confluyen en una línea común basada en el compromiso a través del refinamiento estético y un pensamiento estructurado propio de su formación.

Su obra es polifacética como extensa y engloba proyectos arquitectónicos con enfoque medioambientalista acorde a las tendencias contemporáneas de la arquitectura en los que integra tecnología y tradición: ¨Casa Mecano¨, Primer Premio Concurso Internacional VIVBAMBÚ, Vivienda Social para Cuba y Casa en el Gran Lago (Nicaragua).

También trabaja objetos, instalaciones y vídeos referentes a la temática social actual, la miseria ante la indiferencia social y política que debilita la conciencia de los ciudadanos comunes, en la intervención que realizó en un centro comercial de Santo Domingo, en la que se aprecia esa búsqueda de lo poético a través de una imagen fuera de su contexto normal.

Su obra es denuncia y, ala vez, alerta contra la ¨inconciencia¨ (según sus propias palabras), la falta de valores identitarios dirección que se aprecia especialmente en el monumento a Andrés castro y a los héroes sin tumba e Nicaragua, que según el artista ¨parte de la idea de la manipulación de los símbolos patrios de Nicaragua por parte del gobierno en el poder, así como de nuestra indiferencia como sociedad civil hacia la protección de nuestra identidad (…) es el monumento clandestino al héroe sin tumba, y al de tantos héroes sin tumba de Nicaragua¨.
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9. MARCOS AGUDELO Y LA GENERACIÓN DEL IPOD

Por Sindy Martínez (Cuba), Boletín Nº2 Oncena Bienal de La Habana (Cuba) / 2012

“Creo en la condición humana y la tecnología.”
Marcos Agudelo

“Vivimos en la era de la globalización tecnológica” se ha convertido en una expresión recurrente durante los últimos años. Sin embargo, no es solo una simple y vacía frase que el hombre ha utilizado para determinar por cuál momento de su historia transita, sino que es una realidad consumada y una problemática que, en virtud de su complejidad y actualidad, ha sido incorporada al discurso artístico por los más diversos creadores. El artista nicaragüense, Marcos Agudelo sea quizás uno de los que en correspondencia con el tema ha logrado concebir de las propuestas más interesantes a partir de lo que el mismo denominara “videobjetos”, híbridos entre objetos e iPods (u otro dispositivo digital), y “videoinstalaciones” donde se presentan objetos y acciones registradas con ellos mismos.

Según Claudia Neira Bermúdez, “Marcos Agudelo Builes es un revolucionario en el sentido estricto de la palabra. A sus 30 años no sólo ha alcanzado lo que muchos artistas no han conseguido, sino que en sus obras recorre, vive y transforma sus experiencias y su entorno, de la mano de su sólida formación de arquitecto y de artista visual”.1 Así lo confirman los premios y reconocimientos obtenidos por su obra en Costa Rica, Cuba o Estados Unidos y su participación en numerosos certámenes internacionales, particularmente latinoamericanos, entre los que cabría destacar la VI Bienal Centroamericana de Artes Visuales, la Bienal Iberoamericana de Videocreación, la Muestra Centroamericana de Arte Emergente y las Bienales de Artes Visuales de la Fundación Ortiz–Gurdián en Nicaragua.

En cada una de sus proyecciones artísticas, ya sean planes arquitectónicos con enfoque medioambientalista, pinturas de fuerte tendencia hacia el expresionismo abstracto con un novedoso uso de materiales, texturas, colores fosforescentes y metálicos, fotografía, así como videos, objetos e instalaciones, Agudelo refiere la temática social actual, la miseria ante la indiferencia social y el auge tecnológico en tono muchas veces de denuncia y llamando la atención sobre la inconciencia y la pérdida de valores identitarios. Este aspecto, sumamente claro en la obra A la tumba perdida de Andrés Castro , será el que de manera palpable presente en sus diversas propuestas en la reciente edición de la Bienal de La Habana bajo el principio Prácticas artísticas e imaginarios sociales.

Padre, A Diriangén, a la resistencia indígena perdida, a los héroes sin sepulcro de Nicaragua y Suéñate muerto–teología de la liberación son los nombres de los proyectos que este multifacético y revolucionario artista presentará en el evento caribeño. Y si bien cada uno discursa sobre una problemática social particular –tiranías políticas, homenaje al componente indígena como símbolo de lo autóctono, estatuas citadinas en las que nadie conoce al héroe que representa, pasajes teológicos– cada una está unida por un elemento común: un iPod. Quizás el autor también es capaz de confirmar que estamos viviendo en la era de las comunicaciones; que somos la generación del iPod y que sin duda este aspecto determina la “nueva” manera en que es referido el imaginario social. La tecnología pudiera ser entonces el imaginario social contemporáneo en tanto este “expresa los vínculos y las relaciones de amplios grupos de personas que abarcan a toda la sociedad, compartiendo intereses comunes y estableciendo niveles de legitimidad”.3

Su mensaje es más eficaz en tanto se nutre de las nuevas tecnologías como un recurso artístico más en sí mismo para cuestionar –según sus propias palabras– “la construcción ultrajada del nacionalismo y la identidad. La patria y sus héroes sin gloria, recuerdo ni tumba. Y también sus héroes mutados en superhéroes, deformados, agigantados por las proyecciones del presente hacia el pasado, esa morbosa necesidad del presente de justificarse construyendo “un pasado adornado con todas sus plumas”.4

De la misma manera que los exponentes del arte de protesta durante el siglo XX hicieron de los medios de comunicación sus propias armas, Marcos Agudelo presentará en la Oncena Bienal de La Habana un imaginario social donde utilizará el iPod como una herramienta más de construcción y “actualización” para proyectar problemáticas pasadas y presentes de Nicaragua y de toda Latinoamérica. Sin embargo, y aún cuando estos “objetos artísticos” van convirtiendo la memoria en registro, son documentos que se autoniegan, deconstruyen el evento que atestiguan, son antimonumentos de la historia, “antiestatuas”.5 Incluso refriéndose a este aspecto señala en una entrevista “(…) me interesa la auto negación como condición para existir y cuánto de ello asumimos como individuos, como seres sociales o como cultura, por paradójico que suene, yo al mismo tiempo lo cuestiono”.6

Esperemos entonces que ese mismo espíritu crítico y cuestionador llegue a la realidad cubana, a la generación del iPod caribeña y que, aunque fuera de contexto social, permita identificar a determinados sectores con problemáticas generales y haga merecedor a Marcos Agudelo de tantos premios y reconocimientos como los que hasta hoy ha logrado en su carrera.

1 Neira Bermúdez,Claudia, Marcos Agudelo: Multifacético y revolucionario, en La brújula digital (http://www.brujula.com.ni/), martes 31 de enero de 2012.

2 Lo hizo merecedor del Primer Premio de la VI Bienal de Artes Visuales del Istmo Centroamericano en Honduras,
el pasado noviembre de 2008.

3 ” Oncena Bienal de La Habana. Prácticas Artísticas e Imaginarios Sociales”, Plataforma Conceptual

4 Proyecto de Marcos Agudelo presentado para la Oncena Bienal de La Habana.

5 Ibídem

6 La presencia ausente en la cotidianidad de Marcos Agudelo, en La brújula digital, martes 31 de enero del 2012.

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10. LA PRESENCIA AUSENTE EN LA COTIDIANIDAD DE MARCOS AGUDELO 

Por Emila Persola/Martín Mulligan, para la revista La Brújula / 2010

Ausencias es una exposición de 18 piezas, conformada principalmente por video-instalaciones con los que el artista persigue una búsqueda de la presencia de lo ausente en la construcción de la vida cotidiana abordándolo desde la política, el poder y la cultura.

Quizás la exposición cuente con sus sorpresas pues hay agradecimientos especiales a artistas tan diversos como al jinotepino Oscar Rivas, al pintor francés Jean Marc Calvet, al diseñador Jorge Pavón y, entre otros , hasta al Chayanne de Pochomil.
La Brújula platicó Agudelo sobre Ausencias. He acá sus impresiones…

Decís que la expo trata sobre la presencia de lo ausente en la construcción de lo cotidiano… Hablame sobre las fuentes que te llevaron a trabajar desde esa óptica.

La representación es un problema constante y común a todas las artes… ¿cómo represento una idea cualquiera que sea? Dicen que describir algo es matarlo, hay quienes prefieren no representar y quedarse en la dimensión del concepto. Yo prefiero las sutilezas, me interesa la auto negación como condición para existir y cuánto de ello asumimos como individuos, como seres sociales o como cultura, por paradójico que suene, yo al mismo tiempo lo cuestiono.

Tus exposiciones o las que coordinas, vienen con nombres que apelan de algún modo a la NO permanencia con títulos como “Efímera”, “Like a Rolling Stone” o “Ausencias”… ¿ Qué hay detrás de esto?

Me preocupa lo que en apariencia es irrelevante, pero que en el fondo encierra un mensaje contundente. Adoro la simplicidad, lo mínimo, aquello que puede ser ¨bello¨ y trascender el tiempo siendo siempre ¨bello¨, los gringos tienen la expresión timeless (atemporal); las pirámides de Egipto, por ejemplo, son timeless porque son formas mínimas, geometría llevada a la máxima simplicidad y perfección ¿y a quién no le gustan las pirámides de Egipto o las ha dejado de admirar? a nadie; Sin embargo ¿a quién le sigue gustando Millie Vanillie? (rié)… Me gustan las sutilezas, el trabajo que en apariencia es descomplicado, casual, meramente espontáneo pero que en el fondo es el resultado de un refinamiento.

Tu trabajo está en constante roce con el poder político. Tenías algunos cuestionamientos con el poder cuando vivías fuera de Nicaragua, pero ahora, dos años después de vivir acá, cómo afecta la situación políticadel país en tu trabajo?

Recuerdo haber estado más preocupado por el poder cuando estaba fuera del país, adentro la realidad convulsa te distrae tanto que no te asustas de ver las grandes verdades, aunque siempre te golpean, pero se asumen como ¨normales¨. Supongo que es la intrínseca capacidad biológica de adaptación a la adversidad del ser humano. (…) pero bueno, mi obra fue, es y será un cuestionamiento al poder y a la construcción de aquello que entendemos como cultura.

¿Si no estuvieras en Nicaragua, estas exposiciones serían las que son o habría otros resultados?
Serían idénticas. A lo mejor habría otros actores y formalmente habría algunos cambios, pero estaría diciendo prácticamente las mismas cosas y muchas de las obras que presento fueron creadas en mi larga estadía en Barcelona (España).

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C I T A S _ D I A R I O S _ Y _ R E V I S T A S
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1. THE NEW YORK TIMES

HOLLAND COTTER (USA)
Artists Whose Vitality Flows From the Streets / Published: June 16, 2011

…¨In the end the most satisfying work is the most visually unassuming: a beautiful abstract wall relief made of stretched inner tubes by Adán Vallecillo; an ingenious sound installation by Thessia Machado, with two turntables tripping off miniature percussive devices; three small object-video sculptures by Marcos Agudelo; and Jessica Kairé’s stuffed-and-stitched soft-sculpture weapons: like morally slippery toys, they render aggression harmless but also make it O.K.¨

http://www.nytimes.com/2011/06/17/arts/design/el-museos-bienal-the-s-files-2011-review.html?pagewanted=all

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2. ARTE AL DÍA (Argentina)

VICTORIA VERLICHAK (Argentina)
BAVIC ‘08 Reflexiones políticas, vericuetos existenciales / 2008

…¨A la tumba perdida de Andrés Castro, los héroes sin tumba de Nicaragua, de Marcos Agudelo (Nicaragua), recurre al pasado para denunciar el presente y la manipulación de los muertos y la información. Potente videoinstalación con una piedra sujeta a un MP4 que reproduce un video de un minuto, mostrando unas manos enterrando la piedra, una valla con propaganda del gobierno de Daniel Ortega, un instante con un cielo azul. Sargento que detuvo con piedras el paso de los filibusteros, en 1856, Castro no tiene sepultura conocida.¨

http://es.artealdia.com/International/Contenidos/Bienales_trienales/BAVIC_08

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3. CÓDIGO núm56 / 2009 (México)

ERNESTO CALVO (Cuba)

…¨Como un intento de reinstalar una memoria, “otra”, ésa casi siempre olvidada o relegada por la Historia con mayúsculas, en tanto efectivo modo de confrontarse con la ambivalente condición del documento histórico y sus inevitables usos —esos que visibilizan o rescatan, pero también los que silencian y ocultan—, las intervenciones públicas Entierro/Amnesiópolis (2005) y A la tumba perdida de Andrés Castro, a los héroes sin tumba de Nicaragua (2008), ambas del nicaragüense Marcos Agudelo apuestan por posicionar en sitios públicos, de forma sutil aunque potente, la huella de personajes casi anónimos relegados por las narrativas del poder en turno, para reinscribirlos en un imaginario colectivo que los reconozca y haga suyos. De tal modo, estas intervenciones no sólo resultan en un desplazamiento de la habitual inscripción escultórica u objetual de la estatuaria pública y sus retóricas político-simbólicas, sino que se convierten en un gesto que pone en entredicho la aparente condición neutra del documento —e incluso de su materialidad misma— para activarlo desde una potencialidad microfísica, micropolítica, imaginaria y siempre voluble (tal como lo propusieron, entre otros, Michel Foucault o Felix Guattari), pero sin perder por ello una cierta condición “estética” que —como afirma Jacques Rancière, al referirse a la complementariedad tensional entre lo estético y lo político en el régimen actual del arte— potencia esos gestos puntuales como devenir efímero, siempre cambiante, antes que inscripción permanente.¨
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4. ARTNEXUS núm72 / 2009 (Colombia)

MÓNICA KUPFER (Panamá)
Identidades múltiples: La Sexta Bienal del Istmo Centroamericano

…¨Marcos Agudelo, de Nicaragua, por su video-instalación A la tumba perdida de Andrés Castro, a los héroes sin tumba de Nicaragua, compuesta por una piedra y un mini-aparato MP4 con un video filmado en Managua, en el que dos manos entierran la piedra en el suelo nicaragüense. La pieza es notable, en palabras del jurado, porque ¨revierte las convenciones de la estatuaria pública para convertirse en un efectivo agente para repensar la historia¨. Cerca de ese anti-monumento estaba montada la segunda obra de Agudelo, Desintegración, un maravilloso petate tejido – pero parcialmente desecho – con tiras cortadas del mapa centroamericano.¨

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